El estudio de una aseguradora revela los riesgos a los que se enfrentan con los eléctricos

El estudio de una aseguradora revela los riesgos a los que se enfrentan con los eléctricos
Detalle de conexión de un coche eléctrico al punto de carga

Ya hemos visto cómo los seguros de los coches eléctricos pueden ser más baratos que los de un modelo de combustión. Pero no es la propulsión la clave, sino que sigue siendo el tipo de modelo en cuestión. Sin embargo, una conocida aseguradora europea apunta que los eléctricos suponen un cúmulo de problemas para ellos.

Menos piezas, menos mantenimiento y menos problemas. Esas son tres cualidades importantes que los clientes valoran a la hora de comprar un coche eléctrico, lo cual ahorra bastante dinero al bolsillo del propietario. Y encima puede ser más con la póliza del seguro. Pero el estudio interno de una famosa compañía de seguros apunta que éstas tendrán que afrontar riesgos que, hasta ahora, no hacían.

Según Allianz, en los próximos diez años, las ventas de coches eléctricos se multiplicarán pasando de los siete millones actuales a nada menos que 100 millones, y los problemas también se agravarán, especialmente porque nunca antes se han visto en esta situación, acostumbrados a la combustión. El estudio de la aseguradora apunta a reparaciones complejas y costosas, los incendios del vehículo y, el peor de todos, los fallos de la batería y las responsabilidades derivadas.PUBLICIDAD

Detalle de la batería del BMW i3, alojada en el interior de una caja protectora de aluminio

Los expertos en tecnología de la aseguradora como Carsten Reinkemeyer, explican que los eléctricos no se suelen ver envueltos en accidentes de tráfico, pero cuando lo hacen el daño que sufren es mayor que el ocasionado en los vehículos de combustión. De hecho, aunque la batería se encuentra protegida, si sufre un daño que obliga a su sustitución, es un importante coste que asume el seguro porque se reemplaza toda la batería, no las celdas afectadas.

Y, además, ya no vale derivar la reparación a los talleres asociados, sino que debe de hacerse en los oficiales que son los que pueden tocar la batería y todos los componentes del sistema de propulsión, por lo que la reparación se encarece más todavía.

Pero si estas cuestiones se tornan complicadas para las aseguradoras, hay un factor más importante aún, y es la determinación de la responsabilidad. Éste siempre ha sido un «tira y afloja» entre fabricante y aseguradora con el propietario de por medio sufriendo. Allianz apunta que es un auténtico problema cuando se da la circunstancia de que la batería falla cuando la garantía oficial pasa, y disminuye su rendimiento, se quema cuando se sobrecarga o daña y liberan gases tóxicos

Fuente: Süddeutsche Zeitung

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